viernes, 7 de marzo de 2014

La astronomía de los mayas y los anasazi


Es un documental visto en el Canal 1 de la televisión colombiana el 31 de mayo del 2.001 en el programa "Discover Magazine", que transmitían de lunes a viernes de 10 a 10 y media de la noche.  Hubo una repetición pocas semanas después, el 9 de julio, y otra el 14 de agosto, como si hubieran querido graduarnos en Estudios Mayas.  No había título y el de esta transcripción es solamente el tema del documental.

 

¿Qué tienen que ver las pirámides en la selva, los sacrificios humanos y los cultos a la muerte de Venus con la astronomía, y es nuestro alcance a las estrellas [¿traducción de our reach for the stars?] diferente al que pudo haber sido el de los mayas y los anasazi?  Descubra cuan precisos eran los astrónomos de la Antigüedad comparados con los nuestros, a continuación, en "Discover Magazine".

Cada primavera durante el equinoccio la gente se reúne en las pirámides mayas de Chichén Itzá a presenciar la visita del antiguo dios maya.  Mientras que el Sol se desplaza a su lugar para marcar el punto medio de su recorrido entre el día más largo y la noche más larga la gran Serpiente Emplumada, conocida por los mayas como Cuculcán [versión maya del dios azteca Quetzalcóatl] , aparece como una sombra que se desliza por las escaleras del templo.  [La forma ondulada formada por el perfil de un borde de la pirámide y que los rayos solares proyectan a lo largo de cierta superficie sugiere una serpiente, pero esto es una interpretación contemporánea.] 

Siglos atrás, fueron los poderosos mayas quienes estuvieron en estos sagrados recintos rindiendo homenaje a Cuculcán.  Por la época en que los españoles llegaron, en el siglo XVI, sólo quedaban vestigios de la refinada sociedad maya.  Al principio los europeos pensaban que estas impresionantes ciudades habían sido construidas por los griegos, los romanos y hasta los egipcios, pero en las construcciones se descubrió escritos e imágenes misteriosas y se empezó a entender los oscuros secretos de los mayas escritos en piedra indagando en los libros hechos de corteza de árbol.  La creencia era que estos estaban inspirados por el Diablo. 

Los sacerdotes españoles destruyeron sistemáticamente los libros de los antiguos mayas.  Con ello sus secretos se esfumaron.  Milagrosamente sobrevivieron a la devastación cuatro libros, y sólo hasta hace poco han podido los eruditos descifrar información abrumadora acerca de esta civilización desaparecida y la precisión de su astronomía.

A mediados del siglo XX nació la teoría de que los mayas fueron sacerdotes astrónomos, hombres santos de la aristocracia que vivieron sin fortalezas militares y en armonía con la "música de las esferas".  Bonampac, una ruina de un palacio maya en las profundidades de la selva de Chiapas, reveló una serie de murales sorprendentes donde están plasmadas las torturas, guerras y derramamientos de sangre. 

Inicialmente los eruditos no podían creerlo.  Sólo hasta hace unos pocos años los entendidos creían que los calendarios y la observación de los cielos de los mayas eran dedicados solamente a observaciones puras y nobles de índole religiosa.  Bonampac los obligó a cambiar su manera de pensar.  En el decenio de los años 80s los pacíficos y benevolentes sacerdotes astrólogos [sic] fueron transformados en reyes sedientos de sangre que celebraban las guerras y los sacrificios marcando las fechas respectivas en sus calendarios astronómicos. 

[John Carlson, Center for Archaeoastronomy:]  "Basados en las evidencias de las crónicas mayas, en los códigos y en los libros mayas que sobrevivieron creemos que esta edificación, con sus cuatro segmentos y sus cuatro escaleras, funcionaba como eje del mundo maya y se relacionaba con los rituales de fin de año cuando entraban en las cuatro regiones de su mundo."  [Lo de "entrar" en ellas no se entiende y puede ser una mala traducción.]

De hecho la pirámide de la Serpiente Emplumada fue construida como un tipo de modelo del universo maya con escalinatas orientadas hacia las cuatro direcciones sagradas.  Cada una de las cuatro escalinatas tiene 91 escalones -- 4 por 91 es igual a 364--, con la plataforma superior como último peldaño del templo, sumando un total de 365 días del año maya. 

[Era un año de 18 meses, todos ellos de 20 días (numerados del 0 al 19), que sumaban 360, con cinco adicionales al final del año que eran considerados nefastos.  En nuestra época creencias como esa siguen siendo comunes.  En mis años de bachillerato en el Colegio Karl C. Parrish en Barranquilla, por allá en los años 60s, me sorprendió escuchar en clase al Prof. Cuello, nuestro maestro de Castellano, diciendo esto: "¡Yo les tengo pavor a los años bisiestos!"  Desde ese momento comencé a despreciarlo como a un necio…pero era buen profesor.  Es como si la devoción cristiana llevara a algunos a ver con desconfianza a todo lo que pueda evocar el Número de la Bestia, como, por ejemplo, los 366 dias de los años bisiestos.  No se me ocurre otra explicación por ahora.]

Los científicos han descubierto en el mundo maya que la palabra para "cielo" es sinónimo de la palabra "serpiente".  De esta manera la pirámide de la Serpiente Emplumada que sostiene los cielos es la misma que abre las puertas al mundo de los muertos.

Aquí vemos al capitán del equipo ganador [del juego de la pelota, en el que el objetivo era hacerla pasar por unos aros, como en el baloncesto, pero de piedra y verticales] que sostiene la cabeza del capitán perdedor.  En el otro lado se encuentra la cabeza decapitada del perdedor con sangre que se derrama en forma de agresivas serpientes.  En la mitad hay una esfera en forma de calavera.  Las cabezas de las víctimas a veces eran utilizadas como pelota.  Cuando los jugadores entraban al lugar sagrado del campo de la pelota estaban representando uno de los mitos de los cielos mayas.

La leyenda, tal como está registrada en los manuscritos de la época de la conquista española, cuenta la historia de los héroes gemelos [Junajpú e Ixbalanqué], dos semidioses a quienes invitaron a jugar pelota con los Señores de la Muerte en el submundo.  Los gemelos les ganan y cortan sus cabezas.  Como recompensa los gemelos son transformados en los cuerpos celestes del Sol y Venus.  Venus también es una serpiente emplumada, y la Serpiente Emplumada yace en el corazón del complejo y marca el comienzo del sangriento ritual.

Este "cenote" es un pozo hecho de piedra caliza, una fuente de agua importante en el lugar del que los mayas creían que era el centro de su nacimiento [¿el lugar de origen de su gente?].  También es el lugar donde ellos llevaban a cabo los sacrificios, y lo que los mayas pedían a cambio de sus vidas era lluvia.

Anthony Aveni [Professor Anthony F. Aveni, Colgate University], un pionero de la arqueoastronomía, indaga buscando vínculos entre la religión maya y su astronomía: "Los mayas asociaban los movimientos del planeta Venus con las lluvias.  Nosotros observamos el ciclo de las lluvias y nos damos cuenta de que son anuales, entonces como Venus está asociado a una estación lluviosa lo que preocupaba a los mayas no era cuando aparecía Venus sino durante cuanto tiempo desaparecía antes de volver.  Venus desaparecía por un período muy corto durante la época del invierno y por un período largo en la época del verano.  Ellos vieron esta correlación: las dos asociaciones ocultas entre la desaparición de Venus y las lluvias."  [Es autor del libro Skywatchers of Ancient Mexico (1.980).]

El indicio para descubrir el secreto de los jeroglíficos de Venus yace en uno de los cuatro libros de la cultura maya que sobrevivieron, el Códice de Dresden, llamado así porque fue decodificado por el Bibliotecario Real en Dresden, Alemania.  [Los otros están en París, Madrid y Ciudad de Méjico pero algunos eruditos dudan de la autenticidad del de esta última ciudad.  El de Dresden fue comprado en Viena y se cree que era parte del cargamento de cosas extrañas del continente recién descubierto enviadas en 1.519 por Cortez a Viena, al Emperador Carlos V, que residía ahí en esos días.  Ernst Förstemann, el bibliotecario, demoró 14 años, comenzando en 1.880, en comprender el funcionamiento del calendario, con base en ese códice que permanecía en dicha biblioteca desde 1.740 y al que tenía acceso privilegiado.  Nadie más lo había podido consultar todavía.]

Aquí, en un edificio cercano, hay 584 equis esculpidas en piedra, el número exacto de días del ciclo de Venus, y los eruditos especulan que en éste edificio llamado Caracol por los españoles los astrónomos mayas observaban a Venus desde ventanas cuidadosamente alineadas, y que tal vez el almanaque de Venus más preciso, el Códice de Dresden, fue escrito aquí.  El códice revela que los astrónomos mayas desarrollaron un sistema increíblemente preciso para predecir la posición exacta de Venus en sus evasivos ciclos cada ocho años, tan preciso que el margen de error es de dos horas en 500 años.  La pregunta es: ¿por qué tanta precisión?

[Mary Miller:]  "Conocíamos desde el [desciframiento del] Códice de Dresden que Venus aparecía como una estrella matutina o del atardecer.  [Parece estar diciendo ella que los mayas sabían que era el mismo astro.  No lo sabían los egipcios de la era faraónica ni los griegos del Siglo de Oro o de Pericles, el siglo V a.C.,  y los griegos lo descubrieron unos dos siglos después, durante la era iniciada por Alejandro Magno.]  Durante la Conquista los mayas percibían esta criatura como maligna, que rondaba en su despertar acechando con la destrucción y la guerra."

…de modo que nuestra antigua diosa del amor es la diosa de la guerra y de los sacrificios en la cultura maya, llamada Cuculcán, la Serpiente Emplumada, pero el aspecto más oscuro de la influencia del planeta estaba por ser descubierto.  Allá en Bonampac, en las mismas pinturas de las guerras y torturas que acabaron con el supuesto mito de la benevolente astronomía maya, Mary Miller y sus colegas encontraron el indicio oculto de una fecha en el calendario de Venus de los mayas.  En la parte superior de las escenas de sacrificios hay dos constelaciones mayas, el acoplamiento del sahino y la tortuga, en cuyo caparazón se descubre tres estrellas que corresponden al cinturón de Orión.  [Es la tríada que llaman "las Tres Marías", que forma un segmento corto de línea recta en la constelación de Orión.]

 [Mary M.:]  "Fui al planetario y me transporté en el tiempo hasta la mañana del día 2 de agosto del 792."  La astronomía moderna permitió a Miller ser testigo de los cielos mayas.  "¿Qué sucedió esa mañana?  Venus surgió muy brillante como estrella matutina después del período de oscuridad, y allí yacía entre las constelaciones.  ¡Tenía una similitud tan idéntica a aquella que estaba plasmada en la pared en Bonampac!"

Los mayas empezaron a vivir otro ciclo de Venus y el comienzo de la danza frenética de Venus con el Sol.  Aunque no concebían el modelo de Copérnico sobre el Sistema Solar, en el que la Tierra gira alrededor del Sol, sus predicciones coincidían con el ciclo de 584 días de Venus, y con los 365 días de la revolución de la Tierra.  Mientras Venus pasa entre nosotros y el Sol la luminosidad de éste es la causa por la que Venus desaparece de la vista durante muchos días.  Cuando reaparece es luminoso y visible durante los próximos 263 días [no: son 236, y el error pudo ser del narrador mientras leía], hasta que pasa por el otro lado del Sol [o sea, cuando el Sol está entre "nosotros" y Venus] y se oculta durante 50 días [tampoco: son 90].  Después que surge de nuevo queda visible durante otros 263 días [más bien 250], hasta que pasa nuevamente entre el Sol y la Tierra y vuelve a repetirse el ciclo.

[Ese período de invisibilidad de 90 días es apenas uno, el más prolongado, de dos, siendo el otro de apenas 8.  A lado y lado de esos 90 están 1) su intervalo de 236 como estrella matutina en el oriente y 2) el de 250 como estrella vespertina en el costado opuesto, el occidente, y luego de esto último vienen los 8 días de ocultación, y reaparece por el oriente, iniciándose así el ciclo otra vez.  La secuencia del ciclo completo: 236-90-250-8.  Esto suma 584, que es la cifra ya mencionada en la narración.  Es el resultado de la combinación de sendos movimientos de revolución (225 días para Venus), el año venusino y el terrestre, lo que hace que el avance aparente de Venus a lo largo de la eclíptica con respecto al fondo de estrellas sea muy lento, y es por eso que los períodos de visibilidad son tan largos (unos ocho meses cada uno).   Se necesita que transcurran 584 días para que Venus y la Tierra regresen a ocupar la misma posición el uno con respecto al otro.

 Si esto suena muy enredado entonces hay que maravillarse de la astucia de ese pueblo que no contaba con ninguno de los instrumentos astonómicos complejos modernos…a menos que todo se los haya enseñado un habitante del otro mundo, un semidiós, la Serpiente Emplumada, que prometió regresar y nunca lo hizo, a lo politiquero, pero entonces lo mismo habrá que sospechar de todos los otros pueblos, y la genialidad de la que tanto se ufana la especie humana quedaría un poco menguada, pero esa es otra historia.]

…pero cada ocho años ocurre algo espectacular: eventos celestiales se conjuran para que Venus aparezca de nuevo por primera vez como una estrella matutina el mismo día cada ocho años.  [Esto sucede porque el final del período de ocho años coincide exactamente con el comienzo del primero de una serie de cinco ciclos venusinos: 365 x 8 = 584 x 5 = 2.920 días.  Dicho de otro modo, ocho años terrestres equivalen justamente a cinco ciclos venusinos.]  Ese es el día que está plasmado en la pared en Bonampac y predicho en el Códice de Dresden.  En ese día --agosto 2 del 792--, Venus volvió como Cuculcán, resucitada del mundo de los muertos.  Para los mayas éste era el día de la guerra y los sacrificios.

[Mari Carmen Serra Puche, Director National Museum…:]  "En nuestra mentalidad occidental es difícil llegar a comprender el significado de sacrificar a personas, pero pienso que en los tiempos prehispánicos el sacrificio estaba asociado con la religión, así es que ellos vivían en función de la religión."  [Queda insinuada la idea falsa de que en Occidente nunca se vio sacrificios humanos, o no en la época de los mayas, como si siempre hubiera habido ahí una sensibilidad más desarrollada que lo impedía, o fue desarrollada mucho antes.  Todavía en el siglo X de nuestra era, y quien sabe hasta cuando, los viquingos seguían incurriendo en esa costumbre macabra, como lo relata Ibn Fadlan, un diplomático árabe que presenció un funeral en el que una esclava fue sacrificada al morir su amo, para que lo atendiera en ultratumba.

También los celtas lo hacían, pero en éste caso con gente en el extremo opuesto de la jerarquía social.  Antiguamente en Irlanda sacrificaban ritualmente al rey cuando comenzaba a manifestar señales de envejecimiento, no podía tener hijos o su tribu estaba pasando por circunstancias desafortunadas, y en la antigua Creta se hacía lo mismo con el rey para promover la fertilidad en todo el reino, pero en éste otro ejemplo el razonamiento subyacente no aparece tan claro como en el anterior.]    

Excavado en el año 1.975, éste mural tiene plasmados prisioneros después de la guerra a quienes iban a sacrificar de acuerdo con el ritual.  Un guerrero rendido vestido con un disfraz de ave aparece de pie, humillado, ante sus captores, tres venados y un jaguar guerrero.

[¿J.C.?:]  "Estando en los últimos minutos de su vida el pájaro guerrero cautivo, se encuentran mirándose el uno al otro en la cara.  El mantiene sus manos en posición sumisa pero su expresión  es vigorosa.  Se muestra altivo.  Sabe hacia donde va y tiene plena conciencia de que su fin está muy cerca."

Por el año 909 se esculpió sobre piedra el último calendario maya.  Muy pronto, después de haber sido expulsada por fuerzas externas e internas, la gente abandonó las grandes ciudades.  Aparecen teorías acerca de las causas de la decadencia de la civilización maya: la inanición, la sobrepoblación, demasiadas guerras, y hasta revoluciones.  Los eruditos en la materia descubrirían más secretos, pero la verdad definitiva sobre el fin de dicha civilización hablará con sus propias palabras desde las cortezas de los árboles, los labios de las piedras y tal vez desde los cielos.

 

Observadores de los cielos (Sky Watchers)

[No se vio ningún título al comienzo de la primera parte, y el de la segunda pudo haber servido como título de todo el documental.]

 Aquí en el desierto del suroeste norteamericano, desde la antigüedad, personas han estado observando el firmamento durante dos mil años.  Los navajo los llamaban anasazi, "los antiguos".  Nadie sabe como se llamaban a sí mismos.

Ray Williamson es un arqueoastrónomo.  El desenmaraña los vestigios de las culturas antiguas intentando entender como nosotros, los humanos, como las personas, durante la prehistoria, observaban los cielos.  En julio 21 de 1.979 Williamson hizo un descubrimiento que cambió muchas cosas.  Aquí, en un lugar remoto del Cañón del Chaco, descubrió unos curiosos anillos y espirales tallados sobre los muros de un gran peñasco aislado.  Tuvo la sospecha de que podía ser un calendario antiguo.

Alrededor del año 1.000, mientras que Europa aún se encontraba en la época del oscurantismo, los anasazi construyeron 13 pueblos que mantenían a 6 mil habitantes amontonados en el Cañón del Chaco.  El pueblo más impresionante de todos tenía más de 650 habitaciones distribuidas en forma semicircular en un complejo de apartamentos en una construcción de más de cinco pisos de alto.  Durante el siglo XVI ya se encontraba deshabitada y los españoles la llamaban Pueblo Bonito.  A los ojos del nativo americano Pueblo Bonito sigue existiendo y forma parte de su arte y de sus ceremonias.  Los científicos están en busca de más puntos clave de los antiguos en la observación de los cielos.

En la parte central del diseño de Pueblo Bonito hay unas estructuras llamadas "quivas".  Originalmente bajo techo, el fuego ardía mientras que bailarines enmascarados emergían de un pasaje subterraneo en las ceremonias preparadas para coincidir con rituales y eventos astronómicos.  Aquí en éste quiva la astrología [tal vez error del narrador, porque seguramente debe ser "astronomía"] de los anasazi se mezcla con su religión.  Descifrando su arquitectura, sus prácticas ceremoniales y sus contornos naturales, los científicos se encaminan a descubrir como observaban ellos los cielos.

"El sol domina el terreno del suroeste y por lo tanto no es de sorprenderse que éste sea una parte importante en los rituales de los indios pueblo actuales.  También pensamos que era una parte importante en la vida de los anasazi, como se puede comprobar en la arquitectura que vemos aquí."

Este quiva, el más grande jamás visto, es conocido como la Casa Arrinconada.  Fue construido aproximadamente en la época en que los caballeros europeos emprendieron las primeras Cruzadas. 

"Pueblo Bonito fue orientado hacia el sur [coincidentemente, los mongoles siempre orientaban la entrada de sus chozas en esa misma dirección], con paredes altas hacia el norte, para así ser un excelente recolector solar, permitiendo que la luz del sol calentara el pueblo durante el día, y tornándolo tibio durante la época del invierno.  En época de verano las paredes de piedras masivas hacen que los cuartos hacia el norte sean frescos.  Pueblo Bonito es un lugar cómodo para vivir."

[La trayectoria diaria del sol cambia de lugar en el transcurso del año: se va moviendo hacia el sur, luego lo hace en el sentido opuesto, de tal manera que entra más profundamente y durante más días por una ventana orientada hacia el sur de lo que lo hace por una ventana que esté en el costado opuesto, dando hacia el norte.  Es algo que tienen que tener en cuenta los arquitectos.  Ese ciclo anual se debe a la inclinación de unos 23 grados del eje terráqueo con respecto al plano de la órbita y hace que el sitio por donde sale el sol en las mañanas y se oculta en las tardes varíe continuamente, cosa que no sucedería si no hubiera inclinación (y tampoco habría estaciones, sino más bien una "eterna primavera" con un clima parejo todo el año, sin ciclones [huracanes, tifones], o con unos mucho más débiles).]

En la cima de una montaña en Colorado, al alba en el solsticio de verano [que es cuando la trayectoria diaria del sol se encuentra más al norte, pero nunca llegando a alejarse mucho del cenit hacia el norte, como sí lo hace hacia el sur], el astrónomo McKim Malville ha hecho declaraciones controvertidas: cree que éste lugar, Chimney Rock [?], es como un Monte Palomar [el cerro del muy célebre observatorio astronómico] prehistórico.

[Professor Jim McKim Malville, University of Colorado:]  "Este lugar donde nos encontramos hoy es muy particular.  Ellos probablemente lo utilizaban como una estación de observación de su calendario, debido al horizonte magnífico, distante e irregular.  El sol se levantaba por encima de esas formas agudas e irregulares en diferentes épocas del año [y hacían las veces de puntos de referencia].  Probablemente ese calendario era un elemento necesario para un centro de peregrinaje donde tal vez la gente se reunía durante días especiales en el año."

De acuerdo con Malville los anasazi venían aquí para celebrar eventos de observación del firmamento.  Con las fechas precisas de los tres anillos de los árboles en estos maderos en el año 1.076, especula que terminaron la construcción de esta comunidad porque habían predicho algunas configuraciones celestiales fuera de lo normal.  [El método de establecer la antigüedad de un asentamiento humano con fundamento en los anillos de crecimiento de los troncos de los árboles usados en las construcciones se llama "dendrocronología".]

"Uno de los eventos astronómicos más impresionantes que pudieron predecir fue el de los eclipses de luna.  Posiblemente ocurrieron unos 35 durante el apogeo de Chaco."  Predecir los eclipses fue un logro increíble, especialmente para personas que aún no habían desarrollado la escritura.  De momento puede que la evidencia no sea tan contundente como para confirmar esta teoría. 

Para los Antiguos la observación de los cielos significaba supervivencia, para saber cuando sembrar las cosechas, cuando esperar las estaciones de sequía, cuando cosechar el maíz y demás granos.  El pueblo de Acoma, también conocido como la Ciudad del Cielo, en Nuevo Méjico, se precia de ser el lugar continuamente habitado más antiguo de América.  Steve Juanico es miembro del Clan del Sol.  [Steve Juanico, First Lieutenant Governor of Acoma:]  "Nuestro calendario era el medio ambiente natural, el medio ambiente físico que ve en el valle, en especial hacia el este, donde se levanta el sol cada mañana.  Cada punto en el horizonte significa una actividad en particular que sucede en un pueblo, ya sea el momento de rendir tributo a ciertas deidades o ya sea el momento de sembrar." 

[Es una alusión a lo del cambio continuo, en el curso del año, del punto en el horizonte por donde sale el sol, lo que permite saber en que época del año se está en un momento dado.  "Medio ambiente natural" es una mala traducción de natural environment.  "Medio ambiente" resulta ser una frase pleonástica (o redundante) por ser sinónimos los términos "medio"y "ambiente"…pero ese barbarismo engalana el nombre de cierto ministerio en la  República de Colombia, país bárbaro no sólo en su uso del lenguaje.  Habría que decir "medio natural", "ambiente natural" o "contorno natural".  Nos lo explicó un profesor de biología hace ya casi medio siglo durante alguno de los tres semestres de biología que alcancé a terminar, antes de…pero ese es otro cuento, y había que mencionarlo para justificar éste regaño.]

Reginald Pasqual siembra maíz azul y blanco recurriendo a las tradiciones de sus antepasados.  [Reginald T. Pasqual, Former Acoma Tribal Leader:]  "Observo la Luna --la creciente, el anillo lunar--,  y los vientos que provienen del este."

La observación de los cielos es de importancia fundamental para la supervivencia en éste lugar.  Los calendarios solares ayudan a los cultivadores a saber el momento preciso en el que se debe sembrar el maíz para evitar las heladas.

En el lenguaje de los indios pueblo no existen palabras distintas para "arte", "arquitectura", "ciencia" o "religión".  Todo esto está entretejido en la misma tela: la textura de la vida.  Mientras que los científicos continúan desenmarañando estos hilos con el fin de entender como la gente de la Antigüedad observaba los cielos la respuesta que ellos buscan puede ser encontrada en la misma luz del sol, y el lugar donde se encuentra el cielo con la tierra.

[El concepto de "arte" es peculiarmente occidental y resulta incomprensible para la mentalidad colectiva de otras gentes.  Cuando se preguntó a un artesano de Borneo acerca de su "arte" y de la hermosura de lo que hacía quedó perplejo y lo único que pudo decir fue esto: "Todo lo que hacemos lo hacemos con el mismo esmero."]  

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